Corona virus: cómo abordarlo desde el marketing social

En este momento de conmoción, no le queda otra alternativa a las autoridades chinas que promover en la población, comportamientos para evitar que la enfermedad se siga propagando, como ejemplo: lavarse las manos con frecuencia, toser o estornudar en el antebrazo o en un pañuelo desechable, evitar tocarse la cara, la nariz, las manos y la boca, como también el uso del barbijo como barrera ante el fácil contagio de la enfermedad.

Pero también se tiene que ir trabajando en las causas de la epidemia, mucho más considerando la existencia de antecedente como el SRAS (Síndrome respiratorio agudo grave), detectado en la civeta y el MERS (Síndrome Respiratorio de Oriente Medio) detectado en el dromedario.

Según estudios de la Academia de Ciencias de Beijing, el virus del corona virus podría tener su origen en los murciélagos o en las serpientes.

China ya padeció otras epidemias relacionadas con la comercialización de animales salvajes de más de un centenar de especies, sin ningún tipo de supervisión de las autoridades.

Estos animales son sacados de su hábitat y sometidos al hacinamiento hasta el momento de ser sacrificados. Además, la caza indiscriminada de estos animales destruye el hábitat, según estudios de conservacionistas chinos.

Por lo tanto, para evitar futuras epidemias de este tipo, que ya son recurrentes en ese país del lejano oriente, sería conveniente la promoción de un cambio de comportamiento, en cuanto al consumo de animales como venados, koalas, ratas, murciélagos, etecétera.

Como sabemos, en marketing social se trabaja con el modelo transteórico de Prochaska y Diclemente, adaptado al marketing social.  Por lo que se deben concentrar los esfuerzos, en el desarrollo de una campaña de concientización para que la gente deje de consumir la carne de estos animales, haciendo hincapié en los riesgos para la salud humana y para el medio ambiente en general, ante la sistemática quita de estos animales de su hábitat natural.

Las campañas de concientización, son típicas de la etapa de preconsideración, en donde las tareas se enfocan en plantear la necesidad de cambio. Pero esto es solamente el comienzo de un programa integral, en donde además, hay que desarrollar acciones para que cada persona transite por las otras etapas de cambio de comportamiento que son: consideración, preparación, acción y mantenimiento.

Publicado por Daniel Mendive

Abogado (Universidad de Buenos Aires) Docente. Magíster en Comercialización y Comunicación Social (Universidad del Salvador) Autor de libros de Marketing Social.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: