Cómo puede ayudar el marketing social en el desarrollo e integración de las culturas aborígenes

La conmemoración del 12 de octubre, no deja de desatar polémicas, porque no se puede negar que el encuentro de las culturas entre los habitantes originarios de América y de quienes provenían de Europa, resultó ser ampliamente desfavorable para los aborígenes.

Para comprobar lo antedicho, basta con ver la forma en que viven muchos de ellos en varios países del continente, en condiciones sanitarias muy precarias, marginados y mal tratados, como por ejemplo ocurre con las tribus Tobas y Wichis del norte Argentino.

El marketing social puede ser un instrumento que ayude a mejorar las condiciones de vida de esos pueblos y a integrar a esas culturas con la nuestra. Eso les permitirá, que viviendo en mejores condiciones, puedan proyectarse hacia el futuro, basados en los fundamentos de su cultura pero también abiertos a sacar provecho de la interacción con la nuestra, tomando para sí lo que consideren que les sirve para su desarrollo y no lo que les sea impuesto. Por ello, para que esa interacción les sea provechosa debe producirse en condiciones de igualdad y respeto.

Desde el punto de vista del marketing social, lo que primero que se debería hacer es realizar un profundo trabajo de investigación de cada pueblo donde se desee instrumentar el programa, para conocer sus deseos y necesidades, y muy particularmente sus creencias, que en muchos casos se convierten en una traba muy importante para que, por citar un ejemplo, acepten la medicina de nuestra cultura, que los ayude a mejorar sus condiciones sanitarias.

Sólo después del trabajo de investigación que ayude a entenderlos mejor, se podrá encarar un programa integral que tenga como objetivo final mejorar la calidad de vida de estos pueblos de una forma perdurable.

Es muy valorable el esfuerzo de los voluntarios que los ayudan a paliar su situación, pero está a la vista que esa ayuda es insuficiente. Es necesario un trabajo más integral para ayudarlos a salir de esa situación, porque lo deseable es que esas personas salgan de su miseria, porque bien decía San Agustín, que no alcanza con compadecerse porque “quien es verdaderamente compasivo, quisiera más que no hubiera de que dolerse”.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s